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Toda innovación DEBE equivocarse.

Así es, la cultura del cero error quedó atrás en el mundo de la innovación y el cambio como constantes. Aquellos tiempos en la que se premiaba tener ideas acertadas y ejecutarlas con el menor margen de error, aquellos líderes que reducían la posibilidad de equivocación y consideraban las pruebas fallidas como un gasto son hoy parte de los procesos que se incluyen en todo manual de innovación como parte de “lo que no se debe hacer”.

Y es que la innovación es una apuesta con altas probabilidades de fallar. Si aún eres un líder o empresa amante de las certezas y el control, la innovación no es un mundo para ti. 

Las grandes marcas están apostando por procesos internos de desarrollo de ideas y productos que les permitan adaptarse a las nuevas y cambiantes demandas de sus clientes; pero todo caso de éxito como Apple, Tesla o Facebook (por hablar de los icónicos) tiene en su haber una larga lista de proyectos fallidos, “no hay posibilidad de innovar sin fallar”, dice Carlos Osorio, experto y referente en procesos de innovación en habla hispana.

La clave está en cómo y cuándo equivocarse. Los mandamientos de todo fallo al innovar son: equivocarse pronto, mucho, rápido y barato. 

Estudios realizados a empresas innovadoras que comparan sus proyectos exitosos contra los fallidos encuentran la clave que los diferencia en su manejo de los fallos. La mayoría de los proyectos que fracasan se aferran a una idea original, la desarrollan, la lanzan y luego validan, lo que hace que los errores en fases avanzadas sean más caros y difíciles de reparar, incluso llegando a la incosteabilidad. 

Por su parte, los proyectos más exitosos comienzan abriendo varias posibilidades de solución a un problema específico (sabiendo de antemano que la mayoría de ellos no funcionará), prueban, validan, desechan lo que no sirve y después dedican el mayor esfuerzo y capital a desarrollar solo las opciones mejor libradas. 

Saber que un proyecto innovador podrá fallar exige tener asignados recursos (humanos, técnicos y económicos) al error, pero también centra la atención de los equipos durante la primera fase en escuchar y leer atentamente las señales que esas pruebas dan, mientras que los equipos obligados a “no equivocarse” suelen centrarse en defender su idea y hacerla rentable a toda costa, negándose la posibilidad de encontrar otras salidas.

La tendencia al fallo innovador señala que equivocarse en las primeras fases de desarrollo de las ideas permitirá avanzar con más certeza, corregir errores de forma más simple y a un menor costo, ya que los proyectos llegan a su madurez con certezas sobre lo que no funcionará o escenarios claros sobre lo que es más vulnerable, permitiendo así que el producto final llegue a su lanzamiento con una experiencia invaluable. 

Y tú, ¿qué tanto estás permitiendo y alentando a tus equipos a equivocarse en busca de la innovación? ¿Me cuentas? 

IG & TW: @dyanatorress

LinkedIn: Diana Cecilia Torres Alvarez 

La importancia del logo en tu campaña digital al momento de emprender

 

Por: Ricardo Escamilla, Diseñador en Grupo Punto

Cuando hablamos de campañas de publicidad digital muchos profesionales y empresas entienden que no es más que colocar anuncios o banners en páginas web elegidas por la persona de marketing, con el objetivo inicial de captar la atención del internauta.  

Sin embargo, una campaña de publicidad digital debemos entenderla como un canal más de comunicación, a integrar en la Estrategia de Marketing Digital,  para la cual podemos valernos de una gran cantidad de herramientas: redes sociales, blogs, estrategias de marketing de contenido, campañas SEM con Google Adwords, campañas de Social Ads (Facebook Ads, Twitter, Linkedin, Instagram..), e-mail marketing, etc…

Ahora bien, puede ser que en medio de esta amplia gama de recursos muchas veces podemos olvidar lo más básico con respecto a la comercialización y la promoción de nuestra marca o producto, algo que es tan esencial y poderoso a la vez, por supuesto estoy hablando de nuestro logotipo.

¿Por qué es importante un logotipo?

Un logotipo es el elemento visual que identifica y comunica un mensaje, simbolizando tu marca. Puede estar representado por un texto y una imagen, sólo un texto o sólo una imagen.

El logotipo tiene que incorporar todos los sentimientos y elementos de la imagen de tu negocio y transmitir a todos en un solo vistazo. Esa mirada puede tener un profundo impacto en tu éxito.

Sí un logotipo esta bien diseñado es instantáneamente reconocible y, cuando este forma parte de una campaña de marketing digital, se asocia con la imagen de la empresa y las actividades que desea proyectar.

En resumen, simboliza su identidad corporativa y hace que sus clientes lo recuerden.

El poder de una idea

Sin importar si estamos preparando una campaña digital para un empresa muy pequeña y de pocos recursos, o para una empresa de capital creciente, contar con un buen logo siempre podrá ser el chispazo que lo lance al estrellato.

El logo puede ser tan poderoso que baste verlo para que millones de dólares, miles de trabajadores, planas gerenciales, tiendas, fábricas, y miles de elementos más queden resumidos en un solo dibujo.

Eso pasa por cualquier cabeza que por ejemplo, ve el logo de Adidas y sus tres barras estilizadas y lo relaciona con la resistencia y calidad en el vestir, con Starbucks y la cálida y olorosa comodidad de una cafetería inigualable, o bien con Youtube, Twitter, Facebook o Google, y el sentimiento de alcance del mundo con las manos.

 

Todo entra por los ojos

Cada logotipo es, en sí mismo, un mundo aparte. No existe un criterio uniforme y su aplicación depende de la empresa a la que irá dirigida y dentro de esta premisa hay infinidad de variables que deben analizarse: Segmento generacional y socioeconómico al que irá dirigido, fortalezas, debilidades, nivel de la competencia, rubro, capacidad de inversión, valores que se desea explotar, impacto que se quiere alcanzar, etcétera.

Ni hablar del proceso gráfico que lleva implícito la creación de un logo, que es también en sí mismo un universo propio (tipografía, color, estilo, simplicidad y más).

Una estrategia o campaña de impulso correcta y eficaz puede llevarnos en poco tiempo a un grado de posicionamiento nuevo en nuestro rubro, de ahí el por qué hoy en el ámbito publicitario un buen logotipo pueda considerarse: el alma, nuestro punto clave, un polo de atracción, o en palabras más románticas, algo así como lograr un amor a primera vista.

En Resumen

Antes y durante la planeación de una campaña ya sea digital ó tradicional debemos recordar la importancia de nuestro logotipo ya que éste es la representación gráfica más importante de nuestra marca y/o empresa.

Es la cara visible de nuestro  proyecto y representa su identidad y sus valores, proporcionando información esencial a clientes potenciales.

Nuestro logotipo es lo que consigue que alguien identifique nuestra marca en cualquier medio publicitario.