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Innovación con tantito limón y sal

Por Ricardo Escobar

Si algo me queda claro es que todos tenemos conceptos muy diferentes de lo que es la innovación, pero por un momento te pido que le quitemos el significado a esta palabra y realicemos esta lectura con la mente en blanco. 

Empecemos desde cero con ejemplos basados en algo que se conoce como: “Pensar como principiante”.

Nuestro ejemplo, por llamarlo así, es Miguel. Él acaba de empezar a construir muebles en la carpintería de su padre. Sin embargo, un día tuvo una idea extraordinaria que no sabía cómo llevar a cabo. Así que se abocó a descubrir qué herramienta hacía qué, una por una, hasta que aprendió cuál era el método adecuado para ejecutar su proyecto.

Tiempo después, Miguel se dio cuenta que podía hacer el mismo trabajo de manera más rápida si utilizaba otra herramienta y así redujo su tiempo de fabricación en casi una hora por pieza. 

Y así continuó, descubriendo nuevas herramientas y procesos que le llevaron a construir muebles totalmente nuevos en tiempo record.

¿Cuál es la lección de esto? Miguel no contaba con los conocimientos necesarios para hacer sus muebles rápidamente y sólo logró hacerlo con la experimentación. 

¿Por qué? Porque era un principiante. Tuvo que aprender paso a paso lo que hacía cada cosa para comprender el ambiente en el que estaba y solo así logró innovar sus procesos dentro de la carpintería. 

  • ¡Oye! Y esto… ¿Cómo aplica conmigo y mi empresa?, preguntarás.

Nosotros tenemos equipos especializados para cada cosa dentro de nuestra agencia y/o empresa. A veces nuestro trabajo parece ser tan rutinario porque sabemos cómo hacer las cosas y qué funciona, pero esa llega a ser la principal falla de nuestro trabajo.

Si tan aficionados somos de la innovación, debemos de ser los primeros y poner el ejemplo de lo que es ésta. Debemos pensar como principiantes. Si desde un principio sabes lo que debes hacer y cómo van a acabar las cosas, ya empezaste mal. Lo más probable es que te resulte aburrido y ni siquiera le des el respeto que se merece lo que estás haciendo.

Los principiantes son especialistas de la abstracción y de ver las cosas de manera general, ver the bigger picture, descubrir áreas de oportunidad donde antes nadie las veía. Cada camino nos puede traer grandes resultados y aprendizajes a nosotros como profesionistas y a nuestra empresa también.

Atrévete a descubrir nuevas soluciones, atrévete a salir de la caja donde se encuentra lo que crees que sabías y permítete romper todos esos esquemas.

Deja de ser un experto, piensa como un principiante y regresa a innovar como antes lo hacías. Si sólo sigues el manual de pasos de alguien para lograr innovar, nunca lo harás realmente.

Cuéntanos aquí abajo cómo te fue. 

¡Hasta la siguiente entrada!

Toda innovación DEBE equivocarse.

Así es, la cultura del cero error quedó atrás en el mundo de la innovación y el cambio como constantes. Aquellos tiempos en la que se premiaba tener ideas acertadas y ejecutarlas con el menor margen de error, aquellos líderes que reducían la posibilidad de equivocación y consideraban las pruebas fallidas como un gasto son hoy parte de los procesos que se incluyen en todo manual de innovación como parte de “lo que no se debe hacer”.

Y es que la innovación es una apuesta con altas probabilidades de fallar. Si aún eres un líder o empresa amante de las certezas y el control, la innovación no es un mundo para ti. 

Las grandes marcas están apostando por procesos internos de desarrollo de ideas y productos que les permitan adaptarse a las nuevas y cambiantes demandas de sus clientes; pero todo caso de éxito como Apple, Tesla o Facebook (por hablar de los icónicos) tiene en su haber una larga lista de proyectos fallidos, “no hay posibilidad de innovar sin fallar”, dice Carlos Osorio, experto y referente en procesos de innovación en habla hispana.

La clave está en cómo y cuándo equivocarse. Los mandamientos de todo fallo al innovar son: equivocarse pronto, mucho, rápido y barato. 

Estudios realizados a empresas innovadoras que comparan sus proyectos exitosos contra los fallidos encuentran la clave que los diferencia en su manejo de los fallos. La mayoría de los proyectos que fracasan se aferran a una idea original, la desarrollan, la lanzan y luego validan, lo que hace que los errores en fases avanzadas sean más caros y difíciles de reparar, incluso llegando a la incosteabilidad. 

Por su parte, los proyectos más exitosos comienzan abriendo varias posibilidades de solución a un problema específico (sabiendo de antemano que la mayoría de ellos no funcionará), prueban, validan, desechan lo que no sirve y después dedican el mayor esfuerzo y capital a desarrollar solo las opciones mejor libradas. 

Saber que un proyecto innovador podrá fallar exige tener asignados recursos (humanos, técnicos y económicos) al error, pero también centra la atención de los equipos durante la primera fase en escuchar y leer atentamente las señales que esas pruebas dan, mientras que los equipos obligados a “no equivocarse” suelen centrarse en defender su idea y hacerla rentable a toda costa, negándose la posibilidad de encontrar otras salidas.

La tendencia al fallo innovador señala que equivocarse en las primeras fases de desarrollo de las ideas permitirá avanzar con más certeza, corregir errores de forma más simple y a un menor costo, ya que los proyectos llegan a su madurez con certezas sobre lo que no funcionará o escenarios claros sobre lo que es más vulnerable, permitiendo así que el producto final llegue a su lanzamiento con una experiencia invaluable. 

Y tú, ¿qué tanto estás permitiendo y alentando a tus equipos a equivocarse en busca de la innovación? ¿Me cuentas? 

IG & TW: @dyanatorress

LinkedIn: Diana Cecilia Torres Alvarez 

La revolución 5G, una nueva era.

Por Arturo G. González.

Director Adjunto de Grupo Punto

El salto del 4G al 5G que se espera comience en 2019 no tiene comparación con todos los saltos anteriores. Incluso podríamos comparar la creación de la red de quinta generación con el surgimiento de la propia Internet. Se trata del avance más importante en tecnologías de la información en lo que va de este siglo con múltiples implicaciones en nuestra vida cotidiana. Tal vez por eso Estados Unidos ha mostrado sus recelos frente al adelanto que lleva en esta carrera Huawei, la compañía insignia de su principal rival, China.  Pero ¿qué es el 5G?

El camino al 5G

Antes de entrar de lleno a las características de la red de quinta generación, debemos repasar las cuatro anteriores para entender mejor de qué estamos hablando. En un ejercicio extremo de síntesis, la red de comunicación móvil ha ido evolucionando de la siguiente manera:

1G Es la época de los famosos teléfonos “ladrillo” de la década de los 80 y principios de los 90, que ofrecían el servicio único de voz, muy parecido a un teléfono inalámbrico, pero de microondas, a una velocidad de 1 a 2.4 kilobits por segundo (Kbps).

2G La evolución llegó entrada la década de los 90 con la voz digital, el servicio de mensajería (SMS), roaming internacional, conferencia y llamada en espera, a una velocidad de 14 a 64 Kbps. Los celulares comenzaron a ser más pequeños y fáciles de portar.

3G Un salto importante se dio en el cambio de milenio con los primeros teléfonos inteligentes (smartphones), que además de la telefonía móvil de voz digital y los SMS, ofrecían ya acceso a internet fijo inalámbrico de alta velocidad y servicios de chat, videollamada y conferencia múltiple. La velocidad creció hasta entre 384 Kbps y 2 Mbps. Los celulares volvieron a crecer para dar espacio a pantallas y teclados.

4G La década que está por terminar ha sido la de la red móvil de cuarta generación, en la que los teléfonos inteligentes se convirtieron en multiusos completamente. A los servicios anteriores se sumaron la TV móvil de alta definición, acceso a internet móvil, telefonía vía web (IP), juegos en línea, conexión a dispositivos portátiles y un montón de aplicaciones. La velocidad subió hasta los 100 Mbps en movimiento y hasta 1 Gbps sin movimiento. Es la era de los teléfonos táctiles (touch).

Ahora sí, ¿qué es el 5G?

Aunque la Internet de las cosas (IoT) es una red que ya se aplica gracias a plataformas como Google Home, Alexa, Siri o Cortana, el 5G nace muy vinculado a este concepto que seguro revolucionará… junto con la vida de los usuarios. Con la red de quinta generación, miles de aparatos de diversa utilidad podrán funcionar interconectados a una velocidad nunca antes vista. Ya no sólo se trata de teléfonos inteligentes, estamos hablando de cualquier dispositivo eléctrico o electrónico, dentro y fuera de casa, que pueda conectarse y operar a distancia con instrucciones a control remoto. Para entenderlo mejor, hay que considerar los tres componentes básicos para que esto funcione:

  1. Los aparatos con sensores.
  2. La red inalámbrica para conectar esos aparatos.
  3. Los sistemas procesadores de los datos de esos aparatos.

Para que esto pueda operar de forma eficiente, es decir, de manera rápida y sin demoras, se requieren dos cosas:

  1. Velocidad, que con el 5G alcanzará los 10 gigabits por segundo (Gbps), es decir, por lo menos 10 veces más que el 4G.
  2. Latencia, que es lo que tarda un bit en ir y venir de un servidor, algo básico para juegos en línea y ahora para la operación de vehículos controlados a distancia y demás aparatos. Con el 4G la latencia era de 40 milisegundos, con el 5G será de 1 milisegundo, por lo que se tendrá una interacción en tiempo real.

Un ejemplo: gracias a la disminución considerable en el tiempo de latencia que traerá la red 5G, las operaciones quirúrgicas a distancia, es decir, sin el cirujano en el quirófano, serán cosa de todos los días en los hospitales del mundo que cuenten con esta tecnología.

Otras características del 5G

Pero no todo es velocidad y latencia. El 5G también contempla:

  • Banda ancha mil veces más rápida por unidad de área.
  • Posibilidad de conexión simultánea 100 dispositivos más que la red 4G y su mejora 4.5G.
  • Cobertura al 100 %.
  • Disponibilidad casi total.
  • Ahorro de energía de hasta 90 %.
  • Y durabilidad de hasta 10 años de batería en aparatos de IoT.

En resumen: el 5G romperá el paradigma de la Internet móvil para pasar de una conexión de alta velocidad a una conectividad total con cualquier aparato susceptible de ser integrado a la red, lo que algunos especialistas llaman un ecosistema masivo de Internet de las cosas.

La lucha en la carrera del 5G

Uno de los competidores más avanzados en esta carrera y que, por cierto, este año comienza a lanzar sus primeros dispositivos 5G, es la compañía china Huawei. Pero su conquista del mundo a través de la red de quinta generación se ha visto obstaculizada por los embates de Estados Unidos. El gobierno de Donald Trump ha emprendido una persecución judicial contra figuras clave de la firma, como Meng Wangzhou, directora financiera y heredera del emporio tecnológico, a la par de que ha alertado a varios países occidentales de que China podría utilizar a Huawei y su 5G como caballo de Troya para espiar a millones de ciudadanos y sus gobiernos.

No obstante, no son pocos los que creen que el espionaje es sólo un pretexto para detener el avance chino y evitar que se coloque en la vanguardia tecnológica. De la misma manera que para Estados Unidos la Internet representó un factor fundamental para su hegemonía, la 5G pudiera significar para China el salto definitivo al liderazgo mundial. Este año y el siguiente, serán claves para definir la ruta de la nueva hegemonía tecnológica en una carrera que seguro transformará el mundo como ya lo hizo en su momento la Internet. ¿Estás listo para ello?

Con información de Vodafone, Expansión, Global Times y Gemalto.